Cárceles

Confesión

Un condenado a muerte espera la hora de su ejecución. De repente llega el cura: – Hijo, traigo la palabra de Dios para ti. – Pierde el tiempo padre. Dentro de poco voy a hablar con el personalmente. ¿Algún recado para Él?


Los leperos delincuentes

50 leperos presos en un barco-prisión se ahogaron… Habían perforado un túnel para fugarse.