Trasnochadores
Dos bilbainos vuelven de farra a las 7:00 de la mañana:
-Oye Iñaki, ¿y si nos bañamos en bolas en la ría, como hasiamos antes?
-Joer, Patxi, después me empalmo y se me jode la polla con las piedras del fondo.
-Aibalaostia tu, ¿y por que no nadas a espalda, pues?
-¡No te jode!, ¿y que hago con el puente de Deusto, pues?
El borracho y el cura
Un borracho que olía a orujo puro por los cuatro costados se sube a un autobús y se sienta con su bolso roñoso y un periódico viejo al lado de un cura. Saca una petaca con orujo barato y se toma lo que queda de un solo trago. Satisfecho agarra el periódico y se pone a leer.
El cura finge que el borracho no existe y disimula su incomodidad. Al rato, el borracho se le queda mirando al cura y le pregunta:
- Oiga Padre, ¿Puede decirme qué carajo causa la artritis?
El cura molesto, le responde en tono sarcástico:
– Ciertamente la vida profana, el andar frecuentando mujeres mundanas, los excesos con el tabaco y la bebida, en especial el alcohol; esas borracheras que terminan en prostíbulos… y muchas más de esas basuras y porquerías…
- ¡Vaya tela! responde el borracho volviendo a su lectura.
El cura al rato, pensando en lo que le dijo al pobre infeliz, se conduele y decide disculparse y le dice en tono comprensivo:
- Disculpe usted, no quise ser tan rudo hijo mío pero… ¿desde cuándo sufre de artritis?
- ¿Yo? ¡No padre, a mi no me pasa nada!… Solo estaba leyendo este artículo del periódico que dice que el Papa sufre de artritis, desde hace varios años.
La Tía Amparo
Mi anciana Tía Amparo era una mujer de 93 años que estaba particularmente afectada por la muerte reciente de su marido.
Ella decidió suicidarse y unirse a él en el más allá.
Pensando que lo mejor para ella sería acabar rápido con el asunto, buscó su vieja pistola del ejército y tomó la decisión de dispararse un tiro al corazón, ya que estaba partido por el dolor de su pérdida.
No queriendo fallar el tiro al órgano vital y convertirse en un vegetal y una carga para sus familiares, llamó al consultorio de su médico para preguntar a dónde se encontraba exactamente su corazón.
El Doctor le contestó: “Tu corazón está justo debajo de tu pecho izquierdo”
Y se pegó un tiro en la rodilla izquierda.
Los hoyos de golf
Un hombre estaba jugando golf, cuando de repente se sintió perdido. Vio delante de él a una mujer jugando y fué a su encuentro.
-Buenos días ¿Podría ayudarme?, no sé en qué número de hoyo estoy.
-Usted está un hoyo detrás mío. Yo estoy en el 7, usted está en el 6.
El hombre le agradeció y continuó jugando. Un par de horas más tarde, se sintió nuevamente perdido. Vio a la misma mujer y fue hacia ella con algo de vergüenza.
-Perdón por molestarla otra vez. Me perdí nuevamente. ¿Podría decirme en qué hoyo estoy ahora?.
-Usted está un hoyo detrás mío. Yo estoy en el 14, usted en el 13.
Nuevamente le agradeció el gesto y continuó jugando. Cuando finalizó, vio a la mujer en el bar del club. Fue hacia ella y le preguntó si podría invitarla a tomar un trago, en agradecimiento por haberle ayudado. Ella aceptó y comenzaron a charlar animadamente hasta que él le preguntó a qué se dedicaba.
-Estoy en ventas.
-¿No bromee, en serio?, yo también. ¿Qué vende?. Le preguntó el hombre.
Ella se sintió un tanto avergonzada de contarle, y después de que él le insistiera, se dispuso a decírselo si le prometía no reírse. Él prometió no hacerlo.
-Vendo tampones.
Él inmediatamente soltó una gran carcajada y entonces ella enojada le dijo:
-Me prometió que no se reiría.
-¿Cómo no hacerlo?… Yo vendo papel higiénico, ¡sigo estando un hoyo detrás de usted!
El gallego con frío
En un pueblo de una pequeña comarca gallega, un campesino llega al almacén del pueblo en un crudo día de invierno, con una tremenda helada, y un frío que te podrías reír de Siberia .
- Manuel, le dice al dueño, quiero que me vendas una de esas bolsas de goma que se le pone agua caliente adentro para calentar la cama y tener los pies calientes.
- Carallo, Ramón, que mala suerte la tuya; justamente esta mañana le vendí la última a María, la de la casa de Cosio.
- Ramón, ¿qué hago yo ahora con el frío que hace por la noche?
- No te preocupes hombre, yo te prestaré mi gato.
- ¿Tu gato?
- Mi gato es gordito, te lo colocas en los pies dentro de la cama y verás que calorcito que te da toda la noche. El martes volveré a tener bolsas así que vienes por una y me lo devuelves.
- Bueno, gracias Manuel.
Ramón toma el gato y se dirige a su casa.
Al día siguiente aparece Ramón con la cara desfigurada por los rasguños, en la tienda de Manuel.
- Manuel vengo a devolverte este gato de mierda y te lo puedes meter por donde te quepa. Mira como me dejó el malparido.
- Pero Ramón, ¿qué pasó? si es lo más manso que hay.
- ¿Manso?… la madre que lo parió, el embudo en el culo se lo aguantó, pero cuando empecé a echarle el agua hirviendo se puso como loco.
El gitano y las naranjas
El gitano que estaba parado y se pone a vender naranjas amargas como si fueran naranjas navelina por la calle. Todos los días iba cambiando de sitio para que no le pillaran de que eran naranjas amargas en lugar de dulces.
Cuando un día se pone a pregonar: ¡Naranjas guachi mú ricas! ¿Quíén quiere narajnas guachi? Baratas, 3 kilos por sólo 1 euro… ¡que me las quitan de las manos!
A esto que pasa un señor con su hijo y le dice al gitano: ¿Están buenas las naranjas?
Buenísimas, super dulces -contesta el gitano-.
Pues dele a probar a mi hijo a ver qué tal -dice el señor-.
A esto qeue el hijo prueba un gajo y le dice al gitano: ¡Me cago en tu puta madre! -cayéndole dos lagrimones como dos ollas expres.
El gitano le dice al padre: Es delicado el niño ¿no?
Y le contesta el padre: Delicado no, era mudo…
El borracho
Llega un borracho al médico y le dice:
- Hip, doctor, hip, doctor, me du-e-le la barri-ga. Hip.
El doctor le examina y dice:
- No encuentro la razón de sus dolores de estómagos, pero seguramente sea debido a la bebida.
- Pues ya vol-ve-ré, hip, cuando esté us-ted sobrio, hip.
Pelea de perros
Esto son dos chicos que se estaban peleando en el parque va uno y dice:
-Venga, el sábado por la mañana pelea de perros.
Llega el sabado por la mañanay viene uno con un pastor alemán gigante y el otro con un perro salchicha de tres metros.
Empiezan a pelear y el perro salchicha le arranca la cabeza al pastor alemán. El dueño del perro decapitado le dice al otro:
-¡Oye tío, que ese perro me ha costado mil euros!
Y el otro le responde:
-¡Anda! ¿cuánto te cres que me ha costado la cirugía estética del cocodrilo?
La factura del dentista
- Pues el dentista me dijo que en dos semanas estaría andando.
- ¿Y lo consiguió?
- ¡Ya te digo! Tuve que vender el coche para poder pagarle.
El bombero
Entra un hombre en un bar y pide un café y el camarero le dice:
- ¿Le puedo hacer una pregunta?
- Sí, por supuesto.
- ¿Es usted bombero, verdad?
- Si, ¿Y cómo lo ha sabido?
- Muy sencillo, pues por su forma de tomar la taza, por su forma de echar el azúcar, por su forma de mover el café, por su casco, por la manguera, por el camión…



